Lo que tal vez muchos no sepan es que la salmonella también puede encontrarse en las ensaladas. Según estadísticas referentes al Reino Unido, entre 1996 y 2000 el 23% de los brotes de enfermedades intestinales infecciosas registrados en aquel país por salmonella, E. coli, etc., se debieron al consumo de alimentos contaminados, de los cuales un 4% tuvo que ver con la ingesta de ensaladas preparadas. "Este nuevo hábito y la globalización del mercado alimentario hacen que se incremente la probabilidad de que se produzcan casos de intoxicación por salmonella y E. coli por el consumo de ensaladas. Por eso es importante adelantarse a los acontecimientos conociendo desde ahora cómo se produce la contaminación", señaló el profesor Gadi Frankel investigador del Imperial College de Londres (Reino Unido).
La salmonelosis tiene gran trascendencia sanitaria, social y económica y es especialmente preocupante entre grupos de riesgo como ancianos, niños o personas enfermas. La mitad de las toxiinfecciones alimentarias son salmonelosis y, de ellas, la otra mitad se producen en el hogar. Su incidencia es especialmente elevada en verano debido a las altas temperaturas, que favorecen su desarrollo. Por este motivo, durante esta época del año es cuando se debe estar más alerta, aunque las precauciones para evitarla no deben obviarse durante el resto del año.
La salmonelosis, como ocurre con la mayoría de las toxiinfecciones, son el resultado de errores enlazados:

